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Paté Centeno, un soñador convertido en rey

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Sin sueños la vida no tiene sentido, sin perseverancia no se obtiene lo deseado y sin carácter no se gana el respeto. Walter Centeno, ha forjado su carrera tanto futbolística como de entrenador en base a esto y sin duda amor, cariño hacia una camiseta y afición. Soñar desde niño con pisar el césped del reducto morado lo llevó a ser un ídolo llamado rey.

Cuando debutó en la primera división como jugador fue algo atípico, se podría decir que hasta peculiar ya que ese puntapié inicial en el fútbol profesional lo dio en una casa donde con el paso de los años llegaría a ser considerado uno de los jugadores más antagónicos de todos los tiempos.

Ese febrero de 1995, proveniente de Palmar Sur y con tan solo 19 años, le esperó una noche que para muchos fue como tantas otras, pero que, para la historia, se convirtió en el inicio de una carrera repleta de éxitos.

Un 4 de febrero de 1995 para ser exactos en el estadio Alejandro Morera Soto, debutó con Belén y ahí comenzó todo, obtuvo títulos nacionales, golazos, entre otros logros más.

Paté logró un hecho que solo cuatro jugadores ticos han conseguido, marcar un gol al considerado “Mejor equipo del mundo”, el Real Madrid. Ello ocurrió el 22 de octubre del 2002 en el propio estadio Santiago Bernabéu.

Además de ese histórico gol, Centeno anotaría contra la Roma en el propio estadio Olímpico, para terminar, siendo el hasta hoy, único jugador tico en anotar dos veces en la Liga de Campeones de Europa, esto según datos de Cristian Sandoval P.

Foto: Alex Barquero / Gentegol

A pocos días de ser su “mejor día de su vida”, cuando fue presentado oficialmente como entrenador, Paté tiene en su poder la primera prueba de fuego, como todo un líder y con su particular forma de expresarse, comentó en las diferentes ruedas de prensa que estaba motivado para comenzar con el pie derecho su dinastía.

Todos necesitamos esa chispa de motivación para emprender en algo, el combustible de Paté siempre ha sido su esposa e hijos, pilares fundamentales en su formación como futbolista y entrenador. Hoy en su debut, estos personajes estuvieron en las gradas alentando al rey y sus pupilos.

En la casa morada la fiesta de bienvenida fue como pocas vistas antes en algún estadio tico o por qué no, en el mundo. La noche fría se convirtió en calor, las pupilas de los aficionados expresaban alegría, los jugadores calentaban con ánimos de ver las gradas casi llenas y los ojos de gran parte de Costa Rica puestos en la aparición del rey.

Al rodar la pelota el conjunto casa demostró las ideas que tiene el nuevo timonel, mucho control de balón y jugadas de profundidad fueron la tónica durante los 90 minutos. Paté en el banquillo nunca dejo de gritar, de dar indicaciones. Los colores se le notan, el amor es eterno.

Foto: Alex Barquero / Gentegol

La noche mágica terminó con un final feliz, con la afición contenta y un esquema táctico definido, pero con mucho por mejorar. El rey regreso a su trono, con su particular forma de ser y, sobre todo, dando el ejemplo de amor hacia una camiseta, de que cuando se es soñador, los sueños se hacen realidad.